viernes, 17 de agosto de 2012

Mayo se viste de septiembre y le abre los ojos a Enriqueta


- Este año, el verano no se acaba.
- ¿No se acaba? - pregunté con los ojos ya fuera de órbita - ¿y entonces?
- Tendrás que improvisar - me contestó con su habitual misterio - Dame, esta vez será sin mapa.
- Espera, no creo que pueda.
- Claro que sí. Así me lo has demostrado siempre. Lo que pasa es que tú no te lo crees. Hazme el favor y  confía en ti. El tiempo pone todo en su sitio.
- Pero...¿a qué viene este sermón? ¡aún no es Mayo!
- No, pero septiembre se ha puesto de baja, agobiado con tantas horas de clase, y me ha tocado ser sustituto. Además, así aprovecho para hablar contigo.
- ¿Por qué?
- Porque tan lista que te haces y tan tonta que pareces. Anda, espabila ya. No preguntes tanto. A volar y a ser feliz.
- ¿Y eso cómo se hace?
- Pues tú lo sabes muy bien: viviendo - y me sonríe pícaro- Venga, no te demores. Aunque a veces te despistes, lo estás haciendo muy bien, así que arranca ya, muchacha (porque Mayo habla canario). Recuerda: carretera y manta. - Y tal cual pronunció estas palabras, se esfumó en la calima de media tarde.  


Pues no se hable más.

martes, 7 de agosto de 2012

Paréntesis veraniego: 1/2 ración de microrrelatos

"Apreté el botón. Lo hice. Lo aguanté pulsado, a pesar de las consecuencias. Era 15 de julio y comenzaba a soplar el viento de poniente, susurrándome al oído que, o giraba a estribor o se avecinaba tormenta y, como me fallaban las fuerzas, no me atreví a hacer nada. Alcé los brazos por encima de mis hombros y lo encontré incrustado al final de mi nuca: robótico, pero bendito. Suspiré y lo pulsé resignada. Funcionó al instante. Por fin, dejé de pensar"




"Si me voy a la playa desde Sevilla, no sin mi silla"





"En el laberinto boscoso del camping, sólo se escuchaba al padre y al hijo, repitiendo la lista desordenada de las preposiciones. No aguantaba bien el peso de la libreta la mesa plegable, tampoco lo hacían los pensamientos en el cerebro del hijo, incomodada la gramática española entre la piragua, el lago, el iphone y la chica del bikini naranja" 


"¿Un plato de arvejas con este calor?"



"Sangró la herida de los nudillos de tanto tocar a la puerta, pero ya no respondió nadie. Al parecer, sólo abrían al sonar el timbre, pero éste ya no funcionaba. Recogió su mochila resignada y continuó el sendero. Aquella era ya una amistad irrecuperable"




"Retozaban salvajes las flores silvestres en el jarrón de la cocina. Rosa las contempló con envidia, anhelando rescatar en los 50 de Julián un atisbo del ardor de sus 20"







"Del amor al odio y del odio al amor. La inversión más perfecta y más tangible - pensó, observando, por el rabillo del ojo, al esposo que ahora la salvaba y que hace años la había martirizado tanto"





" - ¿y si fueramos animales de investigación en la probeta planetaria de un extraterrestre? - se dilataron las pupilas de ella, absorta en la magnitud de su filosofía. Él la envolvió con un beso y una carcajada y luego se durmieron así, colgando enganchadas sus dos cabezas fuera de la tienda de campaña, abrigados por el edredón de las estrellas, escrtados por la atenta mirada de aquél científico alienígena"