viernes, 27 de septiembre de 2013

El beso inesperado

El beso no quiso ser beso hasta que acabó siéndolo. Ayudó la cerveza previa entre amigos, también la lejanía de lo conocido y la libertad de no estar en el sitio de siempre, reprimida por las mismas trabas.
Todos habían marchado a las habitaciones y ellos se habían quedado charlando en el salón, hurgando en sus respectivos pasados, averiguando si encajarían finalmente sin presión ni trampas. Nada de intentar agradar al otro. Simplemente siendo. 
Los dos arrastraban la indiferencia que implican las heridas aún sangrantes de un amor poco correspondido. Por eso, se sentían tranquilos, porque les parecía imposible que les quedara algo que perder y la aventura de quererse era un abismo ante el que nos les daba miedo lanzarse. Y, sin embargo, se frenaban. 
Sentados en el sofá, se rieron de las diferencias culturales que los separaban. Se sabían gemelos en  cierta manera: tan risueños, tan idealistas, tan jóvenes. La complicidad era una masa homogénea que los envolvía y los protegía de cualquier pensamiento negativo. Ella se sentía tan a gusto que lo miró y se acerca ávida a su cuello para abrazarlo y para refugiarse.
Él vislumbró la estocada y acudió a recibirla con sus labios. Entonces, el abrazo se hizo beso: mullido y acolchado, ideal para quedarse ahí a descansar un rato, hasta estar curado del todo o hasta siempre.

martes, 17 de septiembre de 2013

Microrrelatos acuáticos de superación "marejal"

 


"Su espíritu era como la espuma de la playa. Por muchas piedras que hubiera en el fondo, siempre acababa llegando a la orilla"




"Paseó sola al lado del mar, soportando serena las miradas incomprensivas de aquellos que ignoran que, aún teniendo compañía, a veces es necesario estar solo"

"Aquella carrera límpida en la playa había ordenado de súbito todas sus neuras. El rastro profundo de sus huellas en la arena marcaba la evidencia de no rendirse aún con el peso de los obstáculos"





"Se encontraron, la piel desnuda bajo el Océano, sin querer ni poder evitar la caricia húmeda, que resbalaba impetuosa hasta introducir el pene erecto en su vagina "ensalitrada", salvaje y entregada"
 



"Le dieron la posibilidad de ser crucero y decidió seguir siendo velero" 


sábado, 7 de septiembre de 2013

¿Por qué escribir?

Hoy, entre los papeles desordenados de un cajón olvidado, encontré un pequeño texto escrito a mano, que decía:
 
"¿Por qué escribir? Por todo y por nada. 
Por la necesidad imperiosa de expresar algo que ni siquiera yo misma atisbo a entender.
Porque hay sentimientos, pensamientos que no consigo expresar de otra manera.
Se debaten en mi interior, rasgan las paredes de mi esófago, arañan mi estómago y otras vísceras, revolotean inquietos buscando una última y definitiva forma de expresión. 
Y luego llega la palabra, la sencillez, la mancha de realidad y ficción que da vida al papel, blanco, aburrido de tanta monotonía y la combinación es tan dulce y parsimoniosa, y a la vez tan frenética e inconcebible, que me asombro al descubrir el reflejo imaginario, la endoscopia más exacta de mí misma"(Diciembre 2008)

Después de 5 años, lo releo y lo suscribo. Y aún podría seguir añadiendo razones...
¿y a ti? ¿por qué te gusta escribir?