jueves, 13 de febrero de 2014

Olor a muerto

Nunca supo si aquél olor a humo rancio era el olor a muerto. Carne humana vacía, apagada, descompuesta, casi podrida, a expensas del fuego que todo lo arrasa.
No se preguntó qué harían sus hijas con aquellas cenizas abstractas, ni cuánto espacio ocupaba la esquela en el periódico, ni tampoco hizo el recuento de coronas ni de lágrimas. Pero aquél olor...
Era tan distinto al de aquellas "chuletadas" que se habían clausurado con la noche desde bien entrada la mañana. Aquellos días de gestas y glorias, cuando lo imposible era vencible, cuando la juventud espantaba el duelo y lo único que se quemaban eran chistorras, vino y parranda.

lunes, 10 de febrero de 2014

Una escapada geométrica

El gruñido de su compañera de habitación volvió a desbaratarle la calma. 
Un triángulo de luz se proyectaba sobre la sábana verde, áspera y desgastada, cosida con la incertidumbre de otros pacientes que ahora sentía tan cercanos. 
La enfermera camina arrastrando por el pasillo sus zapatos de goma. 
El aire que levantan sus pasos entreabre ligeramente la puerta.
Entonces, el triángulo de luz se distorsiona y se alarga, como si fuera una flecha que le indicara el camino que debía seguir. 
Una escapatoria geométrica.
Una huida y basta.