domingo, 19 de junio de 2016

¿Por qué leemos más en verano?

El verano es una tregua. Aunque nos toque trabajar o los proyectos idílicos que hemos ido gestando durante las estaciones previas se materialicen a la inversa (del tipo cambio viaje en moto por USA por 1 semana en un apartamento en La Manga del Mar menor), el verano siempre nos brinda una oportunidad
Por convención social, el motor del mundo baja revoluciones y todos o casi todos introducen en su rutina un paréntesis de tiempo libre y bienestar. Unas cañas en una terraza, un día de playa, una excursión al parque natural cercano, una comilona familiar o una noche de fiesta son ejemplos de los planes que aparecen en nuestras agendas y que suponen, para la mayoría, un soplo de brisa fresca que nos desahoga el cogote. En realidad, si lo pensamos objetivamente, lo único que hacemos es otorgarle al ocio un lugar prioritario frente a las obligaciones. El verano nos da la licencia par ser un poco más libres, pues nos creemos con derecho a ser felices y a pasarlo bien. Esta actitud bien podría mantenerse durante el resto del año, pero el peso de la productividad, el ajetreo y lo que se espera de nosotros, entre otras razones, nos lo impiden. Digamos que las mismas convenciones sociales que nos liberan nos encarcelan. 
Ahora bien, regresemos al verano, a este verano 2016 que ya ha metido las patas en nuestra vida y viene a quedarse en el sofá-cama del salón por tres meses (porque septiembre también tiene de verano). Llega el buen tiempo y no sólo me refiero al clima sino al tiempo físico y contable: un buen tiempo o tiempo bueno para hacer cosas que nos hacen bien. Por ejemplo, para disfrutar del placer de leer. Si eres lector, sabrás a qué me refiero. Se acabaron las cinco líneas o, a lo sumo, el "un sólo capítulo" antes de dormir, la lectura de evasión en el metro o el párrafo de "a ver si me da tiempo". Por fin, las vacaciones y el ritmo veraniego del que hablábamos antes nos invita a sacar el libro a la terraza, a una lectura en la playa, a un empacho de páginas en el sillón o en la tumbona del camping, con los pies en la mesa, bien repantigados, con calma, sin mirar el reloj...¡qué gusto! ¿verdad? Y si los quehaceres nos obligan a quedarnos en tierra, ya caerá esa visita a la librería que, a modo de agencia de viajes, nos dará el título que nos lleve a otros lares. Ya sabe uno que la imaginación es el transporte más barato y efectivo.
 En definitiva, que por estas cosicas tan simples pero importantes, se lee más en verano, Porque dejamos de ser esclavos del tiempo y se ensancha el margen para hacer lo que nos gusta y, digo yo, que en eso debería consistir la vida ¿no? Feliz verano y feliz lectura. 

* Para cualquier otra duda, consulte en su librería más cercana. 

sábado, 18 de junio de 2016

SOS desde la otra dimensión


La primera vez que me adentré en un agujero negro, los colores me cegaron. En ese tiempo, trabajaba a tiempo parcial en Urano y hacía turno de coche con los compañeros en el parking al aire libre del anillo de Saturno. El trayecto de ida y vuelta era largo. Nunca llegábamos a tiempo para cenar en familia, ni siquiera cuando pillábamos el viento de cola gracias a algún cometa oportuno. Un día, abrumados por los fogonazos del sol y concienciados del inminente final de la Tierra, decidimos dejarnos arrastrar por el agujero. "Es un atajo", afirmó Santi y metió la novena. Asentimos unánimes arriesgando la vida por ganar por fin un poco de tiempo.

martes, 7 de junio de 2016

El futuro es hoy : un relato para reescribir tu destino


¿Qué pasaría si tuvieras la habilidad de viajar en el tiempo? ¿aceptarías la realidad tal como es o te aventurarías a intentar "mejorar" tu pasado? Cuando el inspector Mendoza descubre, oculta en la mano de un cadáver, un mensaje dirigido a él, no se lo piensa dos veces y se adentra en los recovecos del devenir del tiempo. En el trayecto, arriesgará su presente en busca de respuestas y de una salvación ,quizá tardía, para sí mismo y para la relación que lo vincula con la víctima. 

Escucha el inicio de este relato en la voz de la autora:

http://www.ivoox.com/futuro-es-hoy-audios-mp3_rf_11655969_1.html

Este relato forma parte del libro "El exprimidor, gracias campeón y otras ostias literarias" publicado por Baile del Sol. Reúne las obras inéditas de las ganadoras de Luchalibro Canarias 2016, campeonato de improvisación literaria celebrado el pasado noviembre en Gran Canaria y Tenerife.

jueves, 2 de junio de 2016

Cena de microrrelatos con sobredosis de calorías

Yo era astronauta ingrávido, flotando sin agarres, orbitando tu pupila



El error era un cuchillo de sierra rebanando con parsimonia el cerebro 




La cometa permanecía enganchada al árbol, esperando impaciente las agallas








Con la cabeza en el panal, además de picaduras, pruebas la mejor de las mieles








Érase una vez una heroína disfrazada de cobarde