miércoles, 27 de julio de 2016

Música y literatura: maridaje perfecto

La música y la literatura son dos novios fieles cuya relación dura eternamente. ¿Quién no se ha despatarrado en el sofá con un buen libro mientras escucha, de fondo, las canciones de su grupo favorito? o ¿quién no ha disfrutado de un buen disco leyendo la intensidad de las letras de las canciones que lo componen?
Por un lado, la literatura es musical. Cualquier relato o novela encierra una melodía propia y subterránea que se interpreta en tu cabeza mientras lees. Este hecho es mucho más identificable si lees en voz alta. Si lo haces de forma correcta: respetando la entonación que marca la puntuación escogida por el autor, observarás que las frases, párrafos, capítulos forman parte de una sinfonía particular. Por eso, la elección de la forma es tan importante como la del contenido a la hora de escribir. 
Por otro lado, la música se acompaña habitualmente de letra e historia. Todos hemos ido en busca del libreto (una gran ventaja de comprar el disco original) o hemos buscado en internet la letra de las melodías que nos enganchan y hemos descubierto el significado profundo que encierran. 
De este lío amoroso entre música y literatura, nace el género cantautor, que pare canciones de una belleza rabiosa y desgarradora. Estas criaturas son, muchas veces, las que etiquetamos de "buena música" y las que consiguen removernos las entrañas de todas nuestras cavidades. Escucharlas es un deleite casi orgásmico, pues combina la sanación de la música y la crueldad de la literatura: dos de las pinzas más certeras en cazar las alegrías y desventuras del ser humano. 
Para muestra, dos botones: 
Fuego, VETUSTA MORLA
Mi guitarra y vos, JORGE DREXLER


Feliz musicolectura

martes, 26 de julio de 2016

La templanza: un libro y un valor estimables

Cayó en mis manos durante este mes de julio el libro "La Templanza" de la autora María Dueñas (El tiempo entre costuras). Fue durante esos días de transición en los que acabas de terminar un libro y aún no te atreves a dejarte arrastrar por una nueva historia. Tu cabeza anda aún enredada en los vaivenes de los antiguos personajes, pero te es imposible aplacar el gusanillo lector. Así me acerqué a la estantería: modo pijama de verano, pies descalzos, despelucada y media, haciendo involuntariamente esa mueca de nariz que me hace parecer estar al borde de realizar un conjuro mágico. Y ahí estaba el susodicho: nuevecito, en tapa dura y aún embalado en plástico transparente por mi amigo invisible del pasado 23 de abril. Deduces bien, no era un libro que me llamara la atención. De hecho, mi madre ya lo tenía y se lo había leído (está bonito, está bonito) y al recibirlo de regalo, no despertó en mí ni un atisbo de emoción o novedad más que el de recibir un presente (a caballo regalado, no le mires el diente). Por eso, había permanecido más de la cuenta camuflado entre el montón. ¡Qué sorpresa la mía al comenzar el primer capítulo y verme atrapada por la personalidad de Mauro Larrea (el protagonista) y por la honesta escritura de la autora! Dividida en tres escenarios distintos (Ciudad de México, La Habana y Jerez), este libro viajero habla con dulzura de los reveses del destino. María Dueñas ensalza la figura humana del hombre y de la mujer capaces de sobrellevar las ruinas y renacer de ellas fuertes y optimistas. Este es, sin duda, el espíritu del personajes principal: Mauro Larrea, un acaudalado minero español residente en México que ve cómo su fortuna desaparece tras una apuesta financiera arriesgada. Su desventura me hizo pensar en tantos empresarios conocidos que, tras una vida de trabajo y esfuerzo, han visto quebrar sus negocios en pocos meses durante el período de crisis. A lo largo de sus 540 páginas, Dueñas enfatiza la labor de los trabajadores de a pie y el buen olfato de algunos para ambicionar futuros mejores y arriesgarse a ir a por ellos. En la novela, observamos cómo los personajes toman sus propias decisiones, pero siempre dentro de las circunstancias casuales del libre albedrío cósmico, es decir, que, como ya todos sabemos, el entorno, sin querer y queriendo, te va llevando por unos derroteros u otros. Así, llega Larrea a Jerez donde hace su aparición Soledad Montalvo, una mujer de bandera que, al igual que Mauro, con su personalidad dan título a esta novela: "La Templanza" que no es un libro bonito, como decía mi madre, sino precioso. A pesar de un tramo final un pelín repetitivo tanto en la trama como en el contexto, este es un libro que recomiendo, especialmente a aquellas personas que han tenido que afrontar el desmoronamiento de sus logros y que, aún así, han conseguido mantener la serenidad y la cabeza alta. Feliz verano y feliz lectura. 

martes, 5 de julio de 2016

Microrrelatos de terraza y pies en alto. Recomendación: en su punto a eso de la sobremesa




"Tenía una boca de negro espléndida. Grande y apetitosa, de labios mullidos y cálidos, jugosos, protectores como un abrazo largo" 







"Bajo las gafas, fulgían en destellos cegadores sus pupilas veraniegas. Con ese azul turquesa, resultaba fácil lanzarse a la piscina"






"Ahora mismo, debería estar en la siesta, en esa siesta de sudor y deseo en la que siempre me sobra la ropa y no puedo evitar resbalar por tu cuerpo"




"El cuerpo permaneció obediente sobre la silla, pero la imaginación despegó intrépida, un salto raudo a la atmósfera gelatinosa de las vacaciones"








"En el paseo marítimo, las batidas del océano edulcoraban el silencio matutino. Los viandantes parecían sumisos en una hipnosis temporal de la que iban despertando felices, a golpe de los primeros rayos de sol"




domingo, 3 de julio de 2016

Libros para el verano: El regreso del Catón de Matilde Asensi

El verano es relax. El verano es aflojar las presiones y liberar el cerebro. El verano lo permite todo. Si buscas entretenimiento y lecturas fáciles de digerir, aquí tienes una recomendación made in Spain: "El regreso del Catón" (Planeta) de la autora alicantina Matilde Asensi. Se trata de la segunda parte de su célebre "El último Catón", publicado en 2001, que arrasó en ventas y la constituyó como nuestra particular "Dan Brown", al escribir novelas históricas de aventuras. 
En sus 608 páginas, regresan la ex-monja Ottavia Salina, el arqueólogo Farag y el cuadriculado guarda suizo Kaspar. Desde un punto de vista femenino e inocentón, la novela nos traslada a Oriente para ir en busca de unos osarios muy comprometidos para la Iglesia Católica. La eterna rivalidad entre religiones y la duda sobre la certeza de la Resurrección de Cristo son ejes centrales de la trama. Los protagonistas se verán inmersos en innumerables líos (internos y externos) de los que intentarán zafarse haciendo uso de sus habilidades intelectuales. Los viajes y el estilo audiovisual propio de un largometraje de Indiana Jones están también presentes en esta nueva novela de Matilde Asensi, que no esconde su particular gusto por los mundos subterráneos llenos de las trampas más variopintas. A pesar de las muchas alusiones al primer libro, no es indispensable su lectura previa para seguir el desarrollo de la historia. De hecho, diría hasta que algunas partes de este nuevo ejemplar son casi un remake del anterior, pues se repiten algunos contextos y excusas en el transcurso de los acontecimientos. Así que si lo has leído, lo vivirás como el reencuentro con un viejo amigo. Son destacables las continuas referencias históricas, habitualmente acompañadas por una nota bibliográfica al pie de página. Aunque un tanto predecible, "El regreso del Catón" es una novela muy divertida, de las que enganchan, siempre que te apetezca desconectar y sumergirte en una aventura.  Feliz lectura.

¿Sabías cuál sería el libro que le habría gustado escribir a Matilde Asensi? ¡Juego de Tronos! descubre más curiosidades sobre la autora y su libro en esta fantástica entrevista realizada por Óscar López en el programa Página 2.